Autor:
Osmar Pérez Pérez.
Los que actualmente somos
médicos lo más probable es que tuvimos que vivir la experiencia de un modelo de
formación conductista, transmisionista, centrado en el docente y memorístico.
Algunos llegamos a la universidad
con la ilusión que la enseñanza transmisionista desarrollada en el bachillerato
(secundaria) iba a terminar y que se nos habría un horizonte infinito de
posibilidades, en el cual el dialogo con el docente era lo que iba a primar
convirtiendo al aula de clase en una verdadera zona de producción de
conocimientos y que nos convertiríamos en unos “ratones de biblioteca”, nos
imaginábamos como sería cuando fuéramos unos científicos reconocidos.
La desilusión no demoro en
hacerse presente, cuando en la Universidad se persistía ese mismo modelo de
enseñanza y en el caso de las asignaturas de básicas nos entregaban una información
que debíamos “estudiar” en bloques y en el cual el proceso de aprendizaje no se
daban, era totalmente un modelo memorístico y debíamos repetirlo desde la A a
la Z.
El plan de estudio eran tres
grandes bloques: asignaturas de Básicas, de pre-clínicas y clínicas; donde
nunca se evidencio como se integran la una con la otra y sobre todo cual sería
la utilidad de ellas en nuestra práctica profesional. Tampoco se nos hablaba
del manejo interdisciplinario y su importancia en el quehacer medico.
El docente en su afán de ser
el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, lograba provocar la mayor
confusión y temor posibles al utilizar frases donde manifestaba lo difícil que
era aprender o entender un conocimiento y que él era el único capaz de hacerlo.
Nuestro mundo se limitaba a
las paredes de la universidad y del hospital, estábamos totalmente aislados del
mundo, donde se generaban los factores que terminaban causando la enfermedad de
nuestros pacientes, tomando a esta como lo único importante y pensando, que
realizando solo el manejo terapéutico íbamos a solucionar los problemas de salud
los pacientes.
Dentro de este caos
afortunadamente hubo un proceso de concientización (meta cognición de
¿aprender-aprendiendo?) que nos permitió manejar a los docentes y continuar con
la ilusión con que llegamos a la universidad. Esta experiencia puedo decir que
no solo es personal, sino que la vivencia es generalizada. Algunas
Universidades han intentado cambiar, pero en algunos casos son los mismos
docentes los que no lo permiten.
A pesar de los problemas que
se nos presentaron durante el proceso de aprendizaje, las exigencias académicas
a las que fuimos sometidos, el fortalecimiento de los valores como la ética, la
responsabilidad con nosotros mismos y con la comunidad; desarrollo en la
mayoría de nosotros inconscientemente la necesidad de la
autoformación permanente, entendiendo que el paciente no solo era una
conjunto de síntomas y signos sino que teníamos que visualizarlos como seres
que podían tener problemas
psicológicos y sociales, siendo estos en muchas ocasiones los que
agravaban las manifestaciones físicas o las generaban.
Las nuevas orientaciones a
nivel mundial sobre la formación de los futuros profesionales, exige que se
produzcan cambios en la formación en el área de Ciencias de la Salud. Utilizando
nuevos enfoques didácticos, por ejemplo el Aprendizaje Basado en Problemas.
Buscando una nueva formación
en los profesionales del área Ciencias
de la Salud en el ámbito nacional e
internacional se está en la búsqueda de
un enfoque didáctico capaz de desarrollar una formación integral de los profesionales de la
Salud, logrando que sean poseedores de unos conocimientos científicos
profundos, que como seres humanos tengan claros los Valores necesarios para
ejercer su profesión, sobretodo el de la ética, pero que también sean consientes de los problemas
sociales mostrando además que tienen capacidad
creativa para resolverlos.
Teniendo esta visión de los
futuros profesionales Instituciones como la Universidad de Mc Máster se apoyó
en la Facultad de Medicina de la Case Western Reserve University de Cleveland,
Ohio, Estados Unidos (1952) para desarrollar el ABP. Esta Universidad tenía organizado
su currículum por sistemas estableciendo cuatro categorías: 1. Integración
interdisciplinaria 2. Disminución del número de clases magistrales 3. Incremento
del tiempo electivo y 4. Currículum por comisiones temáticas. Varias de estas
características las adopto la Universidad de Mc Máster de Canadá. Otras ideas
en la que se basaron sus fundadores en esta universidad están en las Analectas
de Confucio (500 años de JC) donde se menciona el concepto de aprendizaje autodirigido, también las de
Comenius (1657) el cual escribía: “Los maestros a enseñar menos, los alumnos a
aprender más” ; otro precursor del ABP es Wolfgang Ratke quien opinaba: “el
aprendizaje avanza con la experiencia”, “ la memorización excesiva es nociva e
inútil”, “la autodisciplina se debe llevar a cabo sin interferencia de los
profesores”. (Ulisses, 2008). Esta
experiencia comenzó en 1969. En orden cronológico le sigue la Universidad de
Maastrich (Países Bajos, Europa) que tiene ya 33 años de práctica, desde 1980
todas las Facultades de esta Universidad utilizan como sistema de enseñanza el
ABP. (Ulisses, 2008). En los años de 1977 y 1978 la OMS establece el lema
“Salud para Todos”, el Director de la División de Desarrollo Humanos en Salud,
el Dr. T. Fulop, en una conferencia en la ciudad de
Albuquerque Nuevo México
comentaba sobre los nuevos enfoques de formación de los profesionales de salud,
que la innovación debía centrarse en el estudiante, integrándolo y usando
problemas prioritarios como base de su educación, siendo la única manera de
cumplir con el lema de la OMS. (Venturelli, 1995). En América Latina entre los países que tienen
experiencia en ABP están Chile, Brasil.
La UNAM de México utiliza esta técnica didáctica desde 1996 en las
especializaciones medicas (Martínez, Gutiérrez, Piña; 2007). En Colombia la
Universidad de Antioquia está desarrollando actualmente una investigación:
“Evaluación del ABP en Medicina”, para introducirlo como metodología de
enseñanza centrada en el estudiante.
Dentro de las nuevas formas
de poder que están influyendo, en las nuevas propuestas de formación, esta la
globalización de la educación, donde el poder
está en quien posea el conocimiento; por este motivo es tan importante
que nosotros los Colombianos y latinoamericanos demos un giro
de trescientos sesenta grados a nuestro sistema pedagógico.
Desde Europa esta globalización
ya nos está afectando con los proyectos por la calidad en la educación como
TUNING EUROPA Y AMERICA LATINA. (Posada, 2008).
El objetivo de estos
proyectos es buscar puntos de referencia, convergencia y compresión mutua entre
las universidades. En la declaración de Bolonia de 1999, se propuso la creación
para el 2010, de un espacio europeo de enseñanza superior coherente, compatible
y atractivo, para estudiantes y docentes de otros países y establecieron seis
líneas a desarrollar:
- Adopción
de un sistema de títulos fácilmente reconocibles.
- Adopción
de un sistema de dos ciclos, pregrado-posgrado (máster-doctorado).
- Establecimiento
de un sistema de créditos.
- Promoción
de la movilidad estudiantil.
- Promoción
de la cooperación europea en la enseñanza superior.
- Aprendizaje
permanente.
- Organizaciones
y estudiantes de enseñanza superior.
- Promoción
de la atracción del espacio europeo de enseñanza superior.
En el 2002 en la IV reunión
de seguimiento del espacio común de enseñanza superior de la UEALC (Unión
Europea, América Latina y del Caribe). (Posada, 2008). Se establecieron los
siguientes objetivos:
- Contribuir
al desarrollo de títulos fácilmente comparables y compresibles articulada
con América Latina.
- Impulsar
cuatro áreas temáticas: ciencias de la educación, historia, administración
de empresas y matemáticas.
- Desarrollar
perfiles profesionales en términos de competencias genéricas y específicas
de cada área de estudios, incluyendo destrezas, conocimientos, contenidos
en las cuatro áreas definidas.
- Facilitar
la transparencia en las estructuras educativas e impulsar la innovación a
través de la comunicación de experiencias y la identificación de buenas prácticas.
- Crear
redes capaces de presentar ejemplos de prácticas eficaces, estimular la
calidad mediante la reflexión y el intercambio mutuo.
- Desarrollar
e intercambiar información en torno al progreso de los currículos en las
áreas seleccionadas.
- Elaborar
una metodología para analizar los elementos comunes: estructura del
currículo, duración de los títulos, áreas especificas, encontrar la forma
de lograr consensos.
- Actuar
en coordinación con todos los actores involucrados en el proceso de puesta
en común de las estructuras educativas ante los organismos de
acreditación, las organizaciones de garantía de la calidad y las
universidades.
Como podemos leer y analizar
estamos ante un movimiento mundial de “preocupación”, por lograr mejorar la calidad
de nuestros profesionales y no solamente para que actúen locamente sino a nivel
mundial sin que haya ninguna diferencia en las “competencias generales y específicas”,
o será que el objetivo en el fondo es simplemente formar trabajadores entrenados
en las necesidades Europeas y no realmente lograr el desarrollo del ser humano.
Para terminar esta reflexión quiero citar el siguiente texto:
“Se ha discutido en las
corrientes críticas latinoamericanas del conocimiento y de las diferentes
disciplinas y saberes cómo fue que un pensamiento surgido en una región
geográficamente delimitada y local (Europa) devino como conocimiento universal
y como forma superior de la razón, negando las formas que no se desarrollan en
el esquema lógico racional, negando los conocimientos y saberes que no se
inscribieran en sus lógicas e historias, produciendo además una subordinación
de los otros conocimientos y culturas, lo cual les llevó a construir la idea de
progreso con la cual esas sociedades y formas de conocer se constituían en
modelo a replicar, el cual coloca un imaginario sobre la sociedad en el cual en
ese largo camino unos estarían adelante y otros atrás en el camino de la
historia, subalternizando pueblos, culturas, lenguajes y formas de conocer”.
Marcos Raúl Mejía.
He mencionado en párrafos
anteriores lo que ha sido tradicional en la formación del médico, con todas sus
desventajas y también porque no todo es malo, lo positivo; de igual manera las
nuevas propuestas que nos están llegando de Europa, que al final son
imposiciones curriculares. Dentro de las nuevas propuestas mencione el enfoque
didáctico de Aprendizaje Basado en Problemas, pero creo que para generar un
verdadero cambio debemos ir a la base del problema y analizar las nuevas
propuestas curriculares, entre ellas las que presenta Nelson López en su último
libro “La de-construcción Curricular”,
producto del proceso de investigación con el grupo PACA.
Lo que se busca alcanzar en
la formación del médico es que sea un profesional con buena fundamentación
teórico-práctica de su disciplina, que trabaje en equipo, haga un manejo
interdisciplinario de su paciente, que la investigación sea una práctica
permanente de su quehacer cotidiano, además estar siempre orientado a generar
bienestar social y que sea un ejemplo como persona. Para lograr estos objetivos
es necesario plantear como posible modelo pedagógico a utilizar el integrado
con sus características: educación mas en amplitud y no en profundidad,
estimula los contenidos abiertos, hace énfasis en las formas y métodos del
conocimiento, es autorregulado, transforma la relación profesor-alumno, vela
por los derechos y estatus del alumno, la acción docente es integral y
flexible, las formas de evaluación son apropiadas (López, 2001).
La estrategia curricular de núcleos
temáticos y problemático y no la estrategia didáctica del aprendizaje basado en
problemas, sería realmente lo que
permitiría que se alcanzase los
objetivos de formación del médico, que son exactamente las características de
esta estrategia (López, 2001):
- integra
teoría con la práctica.
- integra
los saberes académicos, investigativos, sociales, culturales.
- integra
el trabajo individual con el colectivo.
- rescata el ejercicio profesional autónomo del docente.
BIBLIOGRAFÍA.
-Araujo, Ulisses F. Sastre,
Genoveva. 2008. El Aprendizaje Basado en Problemas. Una nueva perspectiva de la
enseñanza en la universidad. Gedisa. Barcelona.
-López Jiménez, Nelson E.
2001. La De-construcción curricular. Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá.
D.C.
-Martínez González;
Gutiérrez Ávila, Héctor; Piña Garza, Enrique. 2007. Aprendizaje Basado en
Problemas en la enseñanza de la medicina y ciencias de la salud. Editores de
textos Mexicanos S. A. México.
-Posada Álvarez, Rodolfo M.
2008. Competencias, currículo y aprendizaje en la formación superior. Editorial Gente nueva. Colombia.
-Venturelli, José. 1995.
Educación Médica: Nuevos enfoques, metas y métodos. Organización Panamericana
de la Salud. Washington D. C.
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